Entretenimiento con Perspectiva de Género
- Sofía
- 1 sept 2019
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 9 may 2020

Imágenes de One Country y Metro
Se habla de contar historias con perspectiva de género, de incluir narrativas y personajes femeninos
en nuestro cine y televisión. Pero, ¿cómo? ¿Qué significa eso? Me gustaría ofrecer un análisis de dos personajes de la televisión británica y américana que lo logran de manera excepcional.
Antes de que sigas leyendo, te advertimos: ¡Hay muchos spoilers!
Por un lado está Fleabag, de la serie con el mismo nombre. Fleabag, que significa literalmente bolsa de pulgas y figurativamente una cosa o persona desagradable o en mal estado, es una mujer de treinta y pico, quien está lidiando con la muerte de su madre y, más recientemente, de su mejor amiga. Es un personaje maravillosamente complejo. Por un lado tranquiliza su sentimiento de culpabilidad teniendo sexo casual con extraños (y expresando su derecho a la vida sexual que ella decida). Por otro no puede contener sus sentimientos por el sacerdote y su necesidad de ser apreciada. Pero Fleabag no sólo existe en el contexto de un hombre a quién coger o amar. Navega una relación complicada con su padre, quien tras la muerte de su madre no logra conectar con sus hijas, mandándolas a talleres feministas y a su cita anual con el ginecólogo para compensar. Debe encarar a su “madrastra incómoda” cada que visita a su padre e intentar guardar las formas a pesar de que la señora, quien antes era su madrina, es cómicamente odiosa. Fleabag, cual adolescente, se divierte causándole pequeñas desgracias. Su hermana Claire es, al parecer, su única relación estable - aunque no por eso saludable ni armoniosa. Todo esto ocurre mientras lucha por mantener su negocio a flote y a la par de su complicado duelo, el cual no reconoce. Fleabag es divertida, luchona, y socialmente incómoda; le gusta tomar riesgos, evade sus sentimientos y cualquier encuentro profundo. Toma todas las decisiones equivocadas, pero sigue adelante - no de manera heroica, como la eterna víctima, sino de manera tropezada, por que a fin de cuentas, ELLA es quien toma esas decisiones, y asume las consecuencias.
Del lado opuesto está Rebecca, de This Is Us. Un personaje radicalmente distinto, pero quien creo que amerita el análisis. A primera vista, uno podría pensar que Rebecca es como cualquier otro personaje femenino tradicional: es mamá, ama de casa, quiere a sus hijos y a su marido ferozmente y busca proveer el mejor hogar posible para ellos. Pero si nos quedamos con eso, nos perderíamos la oportunidad de conocer a una persona tan compleja y fallida como Fleabag. Rebecca conoce a Jack y se enamora. Se casan y unos años después, tienen hijos: tres de un jalón para ser exactos. Uno de ellos es un hijo adoptivo, un bebé a quien habían dejado abandonado en la estación de bomberos. Rebecca renuncia a su sueño de ser cantante para criar a sus bebés mientras Jack renuncia al sueño de tener su empresa para trabajar en una constructora. Tienen una vida tranquila de clase media. Pero dentro de su domesticidad, Rebecca es un personaje complejo. Debe navegar una relación complicada con su madre, quien considera que Jack no es lo suficientemente bueno para su hija. Lejos de ser la imagen de la mamá perfecta, comete errores con sus hijos: inconscientemente genera en su hija una gran falta de confianza en sí misma; le da mucha más atención a uno de sus hijos; conoce al padre biológico de su hijo adoptivo y en vez de decir la verdad, la esconde y le prohibe visitar a su hijo. Tiene sus conflictos internos y sus aspiraciones. Nunca olvida su sueño de ser cantante, el cual revisita cuando sus hijos son adolescentes, y que genera tensión en su matrimonio. Batalla para aceptar a su hijo adoptivo cuando él aún es bebé. Cuando muere su marido, cree que no es lo suficientemente fuerte para sobrellevarlo y seguir criando a sus hijos (aún no sabemos cómo, pero se entiende que lo logra). Ya mayor, hace lo posible por tener una buena relación con sus hijos y por estar involucrada en sus vidas, a pesar del rechazo de su hija. Es una persona completa, que miente, que ama, que dice cosas que lastiman; con inquietudes, miedos e inseguridades, con sueños y deseos. Como dirían las actrices norteamericanas, she has agency: las cosas no le pasan, ella tiene poder de decisión sobre su vida y sobre cómo reacciona ante las distintas circunstancias.
Para poder encontrar historias y personajes ricos y diversos, creo que es importante entender que el incorporar la perspectiva de género no significa que no puede haber personajes de mujeres mamás, o que todas las mujeres deben representar presidentes. Al contrario, es buscar toda la gama de personajes femeninos: desde la mamá, la doctora, la presidenta, la ama de casa, la emprendedora, la heroína, la villana, la lista es inagotable… entendiendo que son personas completas y complejas, que tienen su vida interna, sus miedos y deseos, su razón de ser. Es común ver una serie o película sobre un momento histórico en el cual no hay un sólo personaje femenino, y si lo hay, es de la esposa afligida por ver al marido partir a la guerra. Aún si hemos sido invisibilizadas, no significa que no hemos estado en todas las luchas y conflictos históricos. Si no se nos permitía ser soldados, ¿qué estábamos haciendo? ¿Qué opinábamos al respecto? ¿Cómo contribuíamos? Esas son las historias que hay que encontrar e incorporar a las narrativas. Además que si uno escarba en archivos históricos, nos damos cuenta que siempre ha habido mujeres involucradas en los cambios políticos e innovaciones tecnológicas, hay que querer ver. En cuanto a historias modernas, entre más propongamos personajes femeninos en papeles principales o en papeles que tradicionalmente no se le habrían dado a una mujer, más lograremos abrir mentes y cambiar la percepción de lo que significa ser mujer. Así, incorporando la perspectiva de género, crearemos, creo yo, narrativas mucho más ricas y diversas que contemplen las experiencias de todes.
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