top of page

Se vale preguntar: ¿quién decide?

  • Foto del escritor: Elsa
    Elsa
  • 4 nov 2018
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 3 jun 2020



En esta semana fui al cine, y para las mamás de niños menores, saben que ir a cine es algo realmente

extraordinario, sobre todo, si no se trata de una película infantil. Con lo cual la decisión de qué ver, se torna de una mayor importancia, dado que no se tiene la oportunidad de visitar una sala de cine con tanta frecuencia.

Esta semana se estreno Bohemian Rhapsody, el gran estreno de la temporada, aclamado por la crítica, y seguro la elección más racional, pero pese a dejar pasar la oportunidad de ver la película irónica del año, opte por una película nacional, Museo. Ésta película, basada en hechos reales, narra la historia del robo al museo nacional de antropología de la Ciudad de México. Además de recomendarla por que considero que es una buena película, lo que más destacó es que me dejó pensando, virtud del buen cine, la experiencia no se acaba en los créditos, sino que te despierta cosas que siguen rondando la cabeza.

Y esto se relaciona con las decisiones, cómo decidimos, lo racional o no de las elecciones. Claro que hay teorías de todo tipo de como los humanos tomamos decisiones, pero a veces las decisiones que tomamos en lo individual y en lo colectivo pareciera no tener sentido, o al menos no es el del sentido común. Este tema tiene especial relevancia en la semana que se cierra. En México, se realizó una consulta sobre el nuevo aeropuerto, por parte del electo gobierno, y en Brasil, el país más grande de America Latina, tuvo sus elecciones presidenciales, marcadas porque el país estaba inmerso en una crisis política. Ambas elecciones resultaron contrarias a lo que esperaban los especialistas. En el primer caso, los conocedores de aeronáutica y voces reconocidas del tema se pronunciaron en contra de parar la obra aeroportuaria en curso, que fue exactamente lo que va ocurrir, siguiendo el criterio del pueblo. Los participantes de la consulta votaron por remplazar el proyecto en curso, por acondicionar un aeropuerto militar, opción que aún no tiene un proyecto concreto, pero que el gobierno electo, desarrollará durante su Gobierno. En México, muchos nos preguntamos si la gente realmente eligió sobre este tema, o ésta elección más bien es la refrendación de la elección presidencial, es decir se votó por lo que prefería el presidente electo.

Ahora, el caso de Brasil, me deja al menos más sorprendida, un país que ya tenía una tradición de gobiernos de izquierda, que gozaban de reconocimiento y cierto éxito en lo internacional, se desploma en medio de una crisis política y hartazgo de la corrupción, que termina dando la victoria a un político, impresentable. Jair Bolsonaro, ha tenido manifestaciones públicas que no tiene manera de justificarlas, abiertamente racistas y xenófobas, en un país tan diverso y mestizo como lo es Brasil, misógino, excluyente, y muchos adjetivos, que le impedirían comandar una nación como Brasil, y frente a los ojos del mundo se adjudicó las mayorías de su país para ser el nuevo presidente. Aquí me preguntó, ¿quién elige? Me parece difícil imaginar que el país de Cardoso, Lula -- con todo y sus problemas --, el que impulsó y hospedó las cumbres de la tierra, sea el mismo. Claro que hay algunas explicaciones que nos ayudan a entender estos cambios en las sociedades, en el latino-barometro, el informe sobre opinión pública en la región, en su última edición de 2017, indican que los latinoamericanos preferimos sociedades abiertas y democráticas, sobre cerradas y autoritarias, siempre y cuando las primeras arreglen o mejoren sus problemas cotidianos. Si bien esto nos da algunas pistas, igual creer y elegir a un candidato sobre otro, tiene una parte de acto de fe, con lo cual me vuelvo a preguntar ¿quién elige?; no pretendo tener o encontrar una respuesta pero sí sembrar la duda.

Visita nuestra página cada semana para un nuevo post.

Comentarios


  • Black Instagram Icon

©2018 by Las Gracias. Proudly created with Wix.com

bottom of page